Otro frente á mí se pone,
Y hay una vieja sospecho
Que me requiere de amores.
Entónces emprendo la marcha
Por pisos y callejones,
Y por aquí se emborrachan,
Por el otro lado comen;
Yo estoy por dar cien mil gritos
Y por loco me apercollen;
Estoy dado á cien mil diablos,