Sin que piedad.... ni compasion se llame,
Y agradecido adoraré mi suerte.
Mirad.... los que pasais, que está al llenarse
En mis manos la copa de la muerte....
Una gota de amor, solo una quiero....
Vereis.... cómo se alivia mi quebranto....
Y la gente.... que pasa.... al ver mi llanto....
Me dicen que clamó: "¡Pobre extranjero!"
Guillermo Prieto.
Nueva-Orleans, Abril 10 de 1877.