Las generosas atenciones de mis compañeros y las bondades de Quintero, atenciones y bondades que vivirán imperecederas en mi gratitud, alejaron de mi alma aquel terrible eclipse en que se produjeron mis dias negros. Desahogado el corazon, vendadas sus heridas, levantemos la frente y empuñemos la péñola parlanchina.... pero que sea despues de unos momentos de descanso. ¿No les parece á vdes., lectores queridos?
XI
Visitas.—Dias santos.—Los teatros.—Relaciones.—Colon.—Baranda Conti.—Recuerdos de Juarez.—Guadalajara.—Zamacona.
M. Trik, á quien habia perdido de vista, comenzó conmigo una série de excursiones, y visité varias familias distinguidas del barrio frances. No particularizo esas visitas, porque las familias en su trato íntimo no ofrecen diferencias marcadas con nuestras costumbres.
La absoluta independencia de la mujer no cuenta con ardientes partidarios, y el amor libre repugna altamente á la raza latina.
Buenas madres de familia, esposos encerrados en los goces domésticos y señoritas de excelente educacion: por lo mismo, estas costumbres son más difíciles de pintar.
Cuando se pinta una fisonomía vulgar, tanto trabajo es para el pintor marcarla como para la generalidad reconocerla. Si se trata de un tuerto, de una frente deprimida, de un carrillo con un lunar como una avellana, entónces es otra cosa; parece que lo característico es la giba, ó la prolongacion de la nariz, ó la berruga; y la habilidad del pintor queda reconocida con poco esfuerzo.
Habia en una casa sesiones de magnetismo, que mucho entretenian á la gente y que traian medio enloquecidas á las ancianas y á los cavilosos.