Una compañía del 5.º se encargó de aquella órden bárbara.

Una voz tremenda salida de una cara que desapareció como una vision, dijo á la puerta del salon: "Vienen á fusilarlos."

Los presos se refugiaron al cuarto en que estaba el Sr. Juarez; unos se arrimaron á las paredes; los otros como que pretendian parapetarse con las puertas y con las mesas.

El Sr. Juarez se avanzó á la puerta: yo estaba á su espalda.

Los soldados entraron al salon.... arrollándolo todo: á su frente venia un jóven moreno, de ojos negros como relámpagos: era Peraza. Corria de uno á otro extremo, con pistola en mano, un jóven de cabellos rubios: era Moret.... Y formaba en aquella vanguardia D. Filomeno Bravo, gobernador de Colima despues.

Aquella terrible columna, con sus armas cargadas, hizo alto frente á la puerta del cuarto.... y sin más espera, y sin saber quién daba las voces de mando, oimos distintamente: "¡Al hombro! ¡Presenten! ¡Preparen! ¡Apunten!"....

Como tengo dicho, el Sr. Juarez estaba en la puerta del cuarto: á la voz de "apunten," se asió del pestillo de la puerta, hizo hácia atrás su cabeza y esperó....

Los rostros feroces de los soldados, su ademan, la conmocion misma, lo que yo amaba á Juarez.... yo no sé.... se apoderó de mí algo de vértigo ó de cosa de que no me puedo dar cuenta.... rápido como el pensamiento, tomé al Sr. Juarez de la ropa, lo puse á mi espalda, lo cubrí con mi cuerpo.... abrí mis brazos.... y ahogando la voz de "fuego" que tronaba en aquel instante, grité: "¡Levanten esas armas! ¡levanten esas armas! los valientes no asesinan....!" y hablé, hablé yo no sé qué: yo no sé qué hablaba en mí que me ponia alto y poderoso, y veia, entre una nube de sangre, pequeño todo lo que me rodeaba; sentia que lo subyugaba, que desbarataba el peligro, que lo tenia á mis piés.... Repito que yo hablaba, y no puedo darme cuenta de lo que dije.... á medida que mi voz sonaba, la actitud de los soldados cambiaba.... un viejo de barbas canas que tenia enfrente, y con quien me encaré diciéndole: "¿quieren sangre? ¡bébanse la mia....!" alzó el fusil.... los otros hicieron lo mismo.... Entónces vitorée á Jalisco!

Los soldados lloraban, protestando que no nos matarian, y así se retiraron como por encanto.... Bravo se puso de nuestro lado.

Juarez se abrazó de mí.... mis compañeros me rodeaban, llamándome su salvador y salvador de la Reforma.... mi corazon estalló en una tempestad de lágrimas......"