"Era espectáculo digno de verse la multitud desarrapada y hambrienta, compuesta de empleados y de pretendientes de empleos, que como abejas en derredor del panal, circulaban por las calles adyacentes al palacio de Packard. En su mayor parte, los amigos de éste eran negros, en cuyo semblante se veia el sello de la estupidez, de la miseria, de la tristeza y de algo como la conciencia de que la causa de su jefe estaba perdida.

"Lo contrario acontecia respecto de Nicholls: lo más florido y granado de la sociedad neorlina formaba su apoyo; y una guardia nacional de más de 30,000 hombres, enteramente voluntarios, se organizó para sostenerle, costeando ellos de su peculio sus armas, equipo, etc.

"Todas las contribuciones eran enteradas en la tesorería establecida por Nicholls; y para que funcionase su gobierno con perfecta regularidad, solo le faltaba en un principio la mayoría de la legislatura, que como resto de la administracion anterior, reconocia la legalidad de Packard; pero al último, varios miembros de ese cuerpo abandonaron sus filas, pasándose con todo y bagajes al enemigo, en medio de la rechifla de unos y otros.

"Tan solamente el habitual amor á la paz, que en los Estados-Unidos se estima como la base primera é indispensable del bienestar de todos y cada uno de los individuos, inclusive los politicians (políticos ó politicastros); y tan solamente la esperanza de que, llegando á preponderar en Washington los demócratas, se reconocieran y respetaran, al fin, los derechos del pueblo de la Luisiana, pudieron salvar entónces á Orleans de un sangriento choque, en el cual, á no dudarlo, la tropa federal habria sido aniquilada en unas cuantas horas.

"Los discursos pronunciados en los meetings que se reunian al aire libre, los razonamientos de la prensa y los medios de representacion legítima, fueron las únicas armas esgrimidas contra el poder usurpador. Ni un solo muera, ni un insulto, ni el más pequeño desórden se mezclaban á aquellas imponentes manifestaciones, que concluian, casi siempre, por la adopcion de medidas pacíficas en pró de los ultrajados fueros de la libertad y de la justicia.

"Los artesanos, los banqueros y los comerciantes se reunian por gremios, para formular protestas contra la suplantacion del sufragio popular, elevadas á los poderes de la Union, en términos enérgicos al par que decorosos. Y en todos esos documentos, una cosa nada más se solicitaba del Ejecutivo federal: que hiciera salir su fuerza de Orleans; que dejara al pueblo en libertad para resolver la cuestion por sus propios medios.

"Veamos, entretanto, lo que ocurria en Washington. Se hace el escrutinio de votos para presidente de la república; y en los expedientes electorales forjados por las autoridades de la Luisiana y de la Carolina del Sur, aparece la candidatura de Hayes favorecida por un gran número de sufragios, miéntras que los expedientes verdaderos de los mismos Estados, arrojan una gran mayoría en favor de Tilden. No es posible computar unos y otros en el escrutinio: hay que decidir préviamente cuáles son los legítimos; y siendo este el primer caso de esa naturaleza, y no estando prevista la dificultad ni por la constitucion ni por los estatutos electorales, la cámara se resuelve á crear un recurso ad hoc, un recurso extraño á las leyes y prácticas de la república: una comision de arbitraje, compuesta de quince individuos, siete de ellos caracterizados como pertenecientes al partido demócrata, y los otros siete como republicanos, y el décimoquinto como merecedor de la confianza de ambos partidos. Este último fué llamado por la prensa festiva, el fabricante de presidentes (Presidents-macker).

"Con solo desechar los votos que suplantó Packard en favor de Hayes, la eleccion de éste naufraga; triunfa Tilden, y con él los demócratas, y con los demócratas el Sur. Pero por el voto del décimoquinto miembro de la comision árbitra, se declaran legítimos esos votos y los que remitió el círculo republicano de la Carolina. Un hombre decide así de los destinos de los Estados-Unidos, sin que tenga para ello facultades constitucionales; y sin embargo, los vencidos se someten, y el pueblo americano entero reconoce la autoridad del electo, sin perjuicio de que algunos oradores de club se enfurezcan y se desgañiten, y de que algunos periódicos graben el retrato de Hayes á la cabeza de su primer columna, con la palabra fraude escrita sobre la frente.

"¿Puede darse mejor bandera para una revolucion? Sin duda que no; y á pesar de esto, el derecho, la conciencia de la mayoría de los votantes y las instituciones mismas, son sacrificadas temporalmente en aras de la paz. Se ha preferido que este paréntesis en la tradicion constitucional, lo llene el fraude y no la sangre. Pero el partido demócrata llegó ya hasta las gradas del Capitolio, y allí se sienta tranquilo á esperar por cuatro años la hora de subir á la cúspide, y clavar en ella su enseña victoriosa....

"En último análisis, Packard ha hecho presidente á Hayes. ¿Qué debe esperarse? Una proteccion decidida é ilimitada de éste para aquel, puesto que los une el doble lazo de la comunion política y de la igualdad de títulos legales. Es el contrato aleatorio que con frecuencia hemos visto celebrarse y cumplirse entre los gobernadores de nuestros Estados y el presidente: "te enviaremos todos los sufragios que necesites, y enviaremos tambien á las cámaras una recua de diputados mansos; pero en cambio préstanos tus bayonetas para sostenernos."