Muy inmediato al hotel que ocupábamos, está el Correo y la Aduana, en un mismo edificio y en la misma buena armonía que en Orleans.

Quise visitar ese edificio de preferencia por ver si encontraba á algun conocido.

Ve á la calle cuarta el edificio de que hablo, tiene un gran pórtico adornado con seis columnas de nueve á diez varas, amplia escalinata y cornisas del órden corintio.

Se construye á las inmediaciones un verdadero palacio que debe servir para la Aduana.

Las calles de Cincinatti son amplias y bien compartidas; algunas con tupidas arboledas y todas casi con una regularidad de que carece Orleans.

La calle de la Perla (Pearle Street), se compone de almacenes gigantescos de botas y zapatos: los hay por millones y parecen ser de las primeras industrias del lugar.

Las calles en que el comercio es más activo, son: Vine, Derace y Thirol; allí se ostentan tiendas de modas, cajones de ropa, joyerías, sombrererías, almacenes de ropa hecha, etc. Entre Main y Vine se ven los grandes Bancos, las Casas de Corredores y Compañías de seguros.

La calle cuarta y el Parque de Lincoln, constituyen el paseo de moda, distinguiéndose la calle de Pipe, en que está el paseo de los amantes (Lovers Walk), que es una área abierta con excelente pavimiento y tiene 1,000 piés de largo por 495 de ancho. Hay muchas calzadas hermosas á su alrededor.

Como he dicho, el cielo estaba de un humor de perros, y las calles parecian tapizadas de cáscaras de plátano, segun lo resbalosas é incapaces.