Recibe, pues, mis saludos
Tierna, afable, cariñosa,
Como en México lo hiciste,
Cuando á tu vista, señora,
Mi patria tendió sus lagos,
Brotaron sus campos rosas,
Para contemplar tu rostro
Y ofrecerte sus coronas.
Fidel.
Lo primero que me preocupa cuando se trata de una visita ó cosa semejante, es la revista de mi equipo y, cosa rara, mi cuerpo tiene una semejanza perfecta con los cuerpos del ejército de mi país; gasta sumas fabulosas en su equipo y arreos, y apénas se exige de él cualquier servicio formal, carece de todo y descubre poridades no para escuchadas. A la más leve medicina, descubre, como las viejas, una complicacion de enfermedades que espanta al médico....