Desatan en la tierra sus horrores;
Aturdida vacila la Victoria,
La luz en luto envuelve sus fulgores,
Y al fin estalla en ráfagas de gloria
El sol de Mayo que alumbró en Dolores.
A esa luz vimos tu divina frente,
Zaragoza inmortal, tu inmensa aureola
Ese sol fué, los cantos que á tus hechos
El renombre entonó, repercutieron
Cuando implacable el Dios de las batallas