A su justicia plugo

Poner en la picota á tu verdugo

De la Francia humillada en las murallas.

¡Gloria, sí, gloria y timbres de grandeza,

Pero ventura no: duelo y quebranto

Tendrá ¡oh mi patria! tu sin par belleza;

Divinos ojos, pero eterno llanto;

Coronas de laurel sobre tus sienes

Y espinas taladrando tu cabeza;

Pisando siempre con tu planta herida