Vdes. para sus instrumentos de agricultura podian haber aprovechado esas relaciones, tanto más, cuanto que Pepe Sanchez conoce á México y es el apoderado solícito de Remington.

—Pero como no tiene casa abierta....

—¿Cómo no? Calle de Plateros núm. 4....

—Yo creí que solo se trataba de máquinas de coser, y de que las despacha una jóven lindísima y muy apreciable.

—Eso le trabucó á vd. las ideas.

—Bien puede ser....

Poco despues de haber oscurecido, llegamos á la estacion de Albany, gran capital del Estado de Nueva-York.

Era sábado, es decir, dia de gran movimiento: los guías que nos secuestraron, apoderándose de nuestros equipajes, nos dijeron que eran innecesarios los carruajes, puesto que el hotel á que íbamos á parar, estaba á unos cuantos pasos de distancia. Pero esto lo dijeron haciendo líos, cargando maletas y penetrando como caballos desbocados entre un mar de gente que nos empujaba, nos hacia variar camino y nos amagaba con dejarnos á la ventura, flotando entre la multitud: tiendas, luces, carruajes, todo formaba torbellinos y nos envolvia, con especialidad á mí, bobo y distraido por demás.

El trayecto de la estacion al hotel me pareció interminable: empujones, magullones, codazos, rizas y extrañezas acompañaron aquella procesion de fardos, que cayeron al fin en el renombrado Hotel del Globo, cuya muestra es un farol esférico de vidrios encarnados.