"Un carruaje precioso nos esperaba para dar un paseo.
"Mr. Bryant subió al pescante junto al cochero, yo quedé con su amable hija en los asientos de respeto.
"La hija de Mr. Bryant es de encantadora dulzura, conoce perfectamente el frances, comprende el español y tiene un fondo de instruccion notable, aunque encubierto con la sencilla modestia que es, como quien dice, el patrimonio de esta venerable familia.
"El pueblo está naciente, como entre una serranía, gira amplio y fácil el camino, en excelente estado. Así, naciente, tiene sus templos, su gabinete de lectura, su galería de pinturas y su oficina de correos.
"Dos veces al dia le visita el vapor que nos condujo, cuatro el ferrocarril, y el telégrafo tiene abierto el oido para acudir á las necesidades del pueblo niño.
"Nuestro paseo duró dos horas por entre las calles del pueblo y los muchos cercados de fincas de campo perfectamente cultivados. Desde el seno de esas ricas sementeras veiamos á veces el mar, y como nadando en el éter, barcos como colosales aves acuáticas, con sus blancas alas luciendo con el sol.
"Déjame fumar este cigarro que tengo hace una hora en la mano sin haberlo encendido."......
No pude seguir la carta de Bryant. Mi visita á su casa ha dejado mi alma llena de agradable recuerdo, y mi corazon empeñado en sincera gratitud.