Atravesábamos casi debajo del famoso puente, pudiendo medir con nuestra vista la prodigiosa altura de sus macizas torres.

Cuando se construia la torre del lado de Broklyn, se describia así:

"Es una inmensa columna neumática; pero no como las columnas conocidas de la comarca, que apénas exceden de seis piés de diámetro; tiene 168 piés de alto y 102 de ancho; la excavacion que se hace bajo el agua, contiene una extension de 166 piés y 98 ó 99 de alto. Se han empleado en el aparato 105 piés cúbicos de madera, y su peso y el del metal empleado en tornillos, escuadras y otros medios de seguridad, asciende á 2,500 toneladas."

El puente aun no está concluido, pero ha recibido los primeros alambres que se ven desde abajo como angosta tela. Pasan debajo de esos alambres los navíos más altos con la mayor holgura; las fragatas tienen que inclinar los topes. La tela que acabamos de mencionar tiene su pasamano de alambre: por allí, con la mayor frescura del mundo, atraviesan las ladies con sus sombrillas, distinguiéndose entre las nubes como las muñecas de un panorama.

Ya hemos dicho que Broklyn es una seccion de Nueva-York y tiene poco más ó ménos la poblacion de la ciudad de México.

Sus avenidas son amplias y llenas de cristales y de árboles. Sus edificios de calles centrales, achocolatados como los de las calles aristocráticas de Nueva-York, con sus escaleras salientes, sus enverjados de hierro y sus banquetas amplísimas sombreadas por altos árboles.

Contiene Broklyn muchas iglesias; casa de Ayuntamiento, Academia de Música, cárceles, hospitales y colegios; en suma, está dotada de todos los establecimientos de una gran ciudad.

Tuve el disgusto de no ver el Parque famosísimo de Broklyn ni el astillero, considerado como uno de los más grandes del mundo, donde se reparan y construyen los monitores y los navíos de guerra.

El edificio del teatro á que concurrimos no presenta particularidad alguna notable: las mismas puertas que no se chocan y se abren y cierran sin ruido para adentro y fuera; el mismo declive precipitado del piso; los propios sillones de fierro y asiento movible para facilitar los tránsitos; el propio corredor, descubierto en la parte superior.

El telon de boca es de paño ó bayeta verde, liso como el forro de una mesa de billar.