—Vea vd. D. Ramon, dijo otro, yo quisiera para México, que es mi segunda patria, la adopcion de muchas pequeñeces que nada dicen, y que importarian alivio para las clases infelices.
La escoba para barrer sin doblarse, deberia generalizarse para ahorro de tiempo, compostura y salud de las sirvientas. La pequeña escoba mexicana obliga á estar casi boca abajo á las que barren, enfermando á muchas.
—Yo no sé cómo no quieren vdes. que se haga el barrido con máquina como en las calles.
—Ya se ve que es muy bueno, dije yo: es un gran cepillo cilíndrico unido á un carro de dos ruedas con sus cortinas para que contenga el polvo, y la limpieza se hace al momento. Nosotros tendriamos que poner pequeñas escobas.
—No, yo no llevo mi patriotismo hasta desconocer lo bueno, dijo Adelaida, mujer de raro juicio y de completa hermosura.
—Mi tia, prosiguió, repugna que se pongan en la mesa calientes los platos para servirse el asado y otras viandas con salsa: á mí me parece bien no solo por el mejor sabor de la comida, sino porque se evita la mala vista de la grasa coagulada, que es repugnante.
—Bien parlao, dijo D. Pedro, no puede traer sino bienes la generalizacion de ciertos usos; es más eficaz contra las moscas la botella en alto agujerada del asiento ó papel del que se vende en las boticas, que las inmensas ramazones de que nos servimos: con muy poco, y de barro vidriado, se harian comunes mucho más limpios que los que usamos; unos pedazos de jabon ó preparacion desinfectante, quitaria el mal olor y los focos de enfermedad de lugares de desahogo, depósitos de palidez y de fiebre.
—Tiene mucha razon Adelaida, expuse yo con íntima conviccion. He visto unos grandes carros ó pipas de las que pende un cañon de gutta perca adherido á la maquinaria de una bomba. El tubo se aplica al lugar que se desea limpiar, cae la inmundicia en el cajon cerrado herméticamente que forma el carro, y se verifica dándole á la bomba la limpieza, sin esfuerzo, sin que se perciba mal olor alguno.
Ese aparato aplicado á nuestras atarjeas y letrinas, repito que ahorraria mil vidas.
La limpia como se hace en México condena á vivir en el fango á la poblacion entera, cada desahogo de albañal es inmundo, y miéntras la poblacion se degrada en la zahurda, las enfermedades eruptivas, el tifo y las perniciosas, diezman los barrios que habita la gente infeliz.