La Biblioteca de Astor está situada en la calle de Lafayette (Lafayette Place), y se distingue por su severidad romana. Subimos una alta escalera de mármol blanco, y me hizo notar mi guía que toda la luz que recibe el edificio es vertical, producida por una elegante claraboya que tiene cincuenta y cuatro piés de largo por catorce de ancho.
La escalera desemboca en un espacioso salon, en el que se abren otros y otros, limitados por delgadas columnas y formando departamentos separados.
Los salones se dividen por angostos corredores que los circuyen á cinco varas de altura y pueden transitarse. Las paredes todas están tapizadas de libros, de suerte que es un edificio de libros con sus columnas y sus tránsitos en que se apagan las pisadas.
A la derecha de la escalera está el despacho de los bibliotecarios, y un mostrador saliente con varios libros abiertos, que son los índices con sus registros, en muy buen órden.
Al opuesto lado hay otro mostrador con cajones, que tienen divisiones paralelas llenas de tarjetas colocadas con cierta holgura, que forman índices tambien.
A proporcionadas distancias se ven mesas y sillones con lectores. La concurrencia era numerosa y no se oia el más ligero ruido; parecian los salones poblados por estatuas; las pocas palabras que se hablan son casi en voz imperceptible.
Quise tomar en las manos uno de los libros de índice del mostrador, y D. Andrés sonrió al ver mi sorpresa, porque aquellos libros abiertos tienen la pasta fija y pegada al mostrador, permitiendo que se hojeen, pero que no se manejen, lo que los mantiene en buen estado.
BIBLIOTECA ASTOR.
Los índices del opuesto lado son más curiosos. En las líneas paralelas de los cajones descritos, hay colocadas sueltas tarjetas en órden alfabético, con el nombre cada una de una obra y razon de sus particularidades.