En cada uno de los salones de dormir, hay esos tubos de hierro que dan paso al aire caliente para modificar, como conviene, la temperatura.
Cada una de las distintas cátedras tiene su librería y sus instrumentos análogos, segun la materia que se enseña en ella.
El salon del gimnasio es valiosísimo, y en él está combinada la completa seguridad del niño, con esa parte interesantísima de la educacion.
Llámase capilla á una especie de teatro con capacidad para todos los alumnos, que son más de quinientos, con lunetas y galería; en el centro está la mesa para el director. Sirve el salon para los actos colectivos del establecimiento, juntas y reuniones en que el director quiere dirigir la palabra á sus discípulos reunidos.
Cuídase del aseo y de la limpieza con rara escrupulosidad; por todos lados hay botes en que se arrojan papeles y hasta las más pequeñas basuras que caen al suelo.
La cocina es magnífica, y el departamento de las lavanderas no deja que desear. En instantes se apodera la máquina de la ropa sucia, la sumerge en el agua, la restrega, la exprime, se deposita en morillos de palo que descansan en palo-carriles, camina el tendedero á una atmósfera de vapor que seca la ropa, la plancha y termina la operacion en instantes.
El establecimiento de Charlier puede presentarse como modelo, y si no me detengo en mi descripcion, es porque mi principal objeto en este punto, es dar á conocer los establecimientos para el pueblo.