En la misma calle en que está el colegio, se ven como haciéndole corte y realzando su magnificencia, otros edificios de beneficencia y caridad.

El colegio tiene un extenso frente y ocupa una manzana. Está ceñido el frente por un costoso barandal de fierro y se alza el edificio como sobre una peana.

La arquitectura es del estilo peculiar que aquí se usa en general: tendido frente, interrumpido por anchos y salientes bastiones de abovedados de remate coronado (Mansard roof), ventanas superpuestas y una fachada ó pórtico para cada piso.

El edificio es de ladrillo, y las columnas, cornisas, arcos y escalones, de cantería y de granito.

La grande escalera da á la calle y conduce en el interior á galerías extensas y verdaderos laberintos de salones y salas, siendo los tránsitos grandiosos claustros, con la luz modificada y el aspecto de riqueza severa.

Presenté al director mis cartas de introduccion, me recibió con la finura que es característica en casi todas las personas que se hallan al frente de establecimientos de esta clase, y nos invitó para que lo siguiésemos. En el tránsito íbamos viendo las diferentes cátedras y distinguiendo por cada ventana colosal un paisaje encantador.

La costumbre de ver en esta clase de edificios, amplios corredores con arbustos y flores y alegres patios, me hace ver á mí estos inmensos cajones de piedra con cierta tristeza; siempre se parecen más al buque que al hogar ó que á la habitacion, tal como nosotros concebimos su belleza.

Entramos con el Sr. Humter, que es el director, á un inmenso salon cuadrado, iluminado por más de veinte rasgadas ventanas, que contendria mil señoritas poco más ó ménos.

En la cabecera del salon está levantada la amplia plataforma semicircular con asientos, y una mesilla que funge de tribuna y en que descansa la Biblia.