La audacia es el elemento del reporter; pero esta audacia seria infecunda, si no fuera acompañada de otras prendas. Entre los reporters hay personas muy decentes, listas para todo servicio, lo mismo aquí, que en China ó en el Polo.

Un reporter del Herald se fingió loco, se hizo conducir al asilo de Blakwel Island, y salió á escribir sobre los abusos cometidos con los locos, atestiguándolos con su propia experiencia.

El bohemian es la cria del reporter, su pimpollo. Escribe, y le pagan lo que escribe, si agrada.

La parte financiera del periódico no se entiende por suscritores sino por agencias. Hace la administracion su distribucion en grande, y éstas subdividen el reparto.

En todas las calles, en las plazas, en el interior de los barcos, la agencia se hace sentir, y el muchacho vendedor ha elevado al rango de industria la venta de periódicos.

Los avisos constituyen la seccion más lucrativa del periódico, y algunas de estas oficinas, en lo general, tienen suma importancia. Esto explica la mucha baratura de los periódicos. El Herald perderia dinero sin ese recurso que, como hemos dicho, llega á diez mil pesos diarios.

En materia de administraciones, hay una que es una perla, que vale un ojo de la cara.

Nos referimos á la Gaceta Matrimonial, periódico semanario consagrado á la agencia de matrimonios y procurar la felicidad conyugal. Algunas de las reglas de la publicacion merecen estar escritas en mármoles y bronces. Son el chisme y el corretaje del amor, en su quinta esencia de desfachatez y de insolencia.

Dicen así las más notables:

"En cada aviso debe citarse la edad y la posicion que el interesado tiene en la vida; tambien debe hacer el interesado ó interesada su descripcion, y decir si desea ó no correspondencia."