Algunos de los hijos de Pelayo son deliciosos para esto de juzgar las cuestiones sociales de los americanos.

Decia uno de ellos:

—Todo lo que vdes. ven, es porque á estos judíos no les entra una idea nueva, ni á mazazos: todos ellos están encastillados en su rutina.

—¿Pero qué rutina es esa? le preguntaron.

—¿Cómo qué rutina, hombre? la rutina de hacer dinero, que no se las saca vd. de la cabeza ni con tirabuzon, ni con una yunta de bueyes....

En el momento que el Norte modifique un poco la rutina de que habla el gachupin, las cosas se compondrán.


Al volver al hotel, Francisco trazaba en el plano nuestro largo camino.

En el suelo habia baúles abiertos, papeles regados y todos los anuncios del próximo viaje....

El calor ha sido espantoso: el termómetro ha llegado á marcar 95 grados. Esa debe ser la temperatura de la boca del infierno.