Y él respondió "Jamás."
A tan clara respuesta quedé atónito
De un cuervo no pudiéndola esperar,
Si bien al pronto parecióme bárbara,
Sin sentido ó sin mucha urbanidad;
Pues en verdad no pudo figurárseme
Que un adverbio de tiempo y nada más
Bastara á contestarme, ó que el ridículo
Avechucho que hiciera pedestal
Del sacro busto de una diosa olímpica,