Se nombrara Jamás.
En tanto el cuervo, taciturno, tétrico,
Quedó sin otro acento articular,
Cual si el que lo animaba negro espíritu
En un vocablo comprendiera ya.
Ni un movimiento en su plumaje de ébano,
Ni un rumor descubria al animal;
Hasta que dije con acento lánguido:
"Lo haré mi amigo y pronto volará;
Me dejará cual me dejaron pérfidos...."