Careciendo el discípulo de idea del sonido, no se pudo aprovechar ese elemento; pero se aprovecharon las ideas de los signos y se inventaron figuras que correspondiesen á los movimientos de los labios, á la posicion de la lengua y á la emision del aliento sonoro, de suerte que hubo una especie de escala para las vocales, etc.
Hecha la articulacion, aparece la letra y hace visible la palabra que comprueba la presencia del objeto, así con el signo convencional, así al frente, y el preceptor delante armado de infinita paciencia, balbute "papá," "mamá," "amo," y palabras fáciles como "baba," "papa," "ama," etc.
En este ejercicio se adiestran tanto los niños, que por el movimiento de los labios comprenden á sus preceptores, platican y entran en perfecta comunicacion.
—Yo no sé, continuó Romero, por qué me conmovió tanto aquella gloriosa restitucion del hombre á la sociedad.
El sabio y venerable preceptor nos pidió, sin duda para presentarnos una prueba especial de los adelantamientos de sus discípulos, que escribiésemos alguna cosa para que lo repitiese una preciosa niña, brillante de inteligencia y hermosura.
Un amigo escribió no sé qué sentencia en español.
Aquello lo tradujo la niña en sus signos, y articuló la sentencia en español, con la misma propiedad que uno de nosotros.
Entramos por último al salon de adultos, que alumbraban rasgadas ventanas, y que columnas, muebles, plataformas y techumbre, eran grandiosos.
El director nos presentó á sus discípulos como mexicanos notables, con expresiones de cortesía.
En seguida ordenó que escribiesen alguna cosa alusiva á nuestro país.