Cientos de manecitas como palomas con sus picos blancos, volaron sobre los pizarrones, y dejaron líneas como huellas de su tránsito.
¡Qué elevacion de ideas! ¡qué conocimiento de nuestra historia! Muchas inscripciones decian, que algunos creian que habia diferencias entre su nacion y la nuestra, que dios era la paz, y el triunfo de la razon y la justicia, la grande aspiracion de los pueblos....!
Repito, dijo para terminar Romero, que yo estaba abismado y que nunca olvidaré mi visita á la institucion de sordo-mudos. Esta es la causa porque lamentaba que la hubieses mentado de paso, y que no te hubieses detenido á examinarla.
Dí las gracias á mis amigos por sus atenciones, y me retiré al hotel, que estaba sepultado en profundo sueño.... Ardia, sin embargo, la luz de la desconocida de la leyenda de la Monja.... ¿Me detengo?.... ¿Disparo contra esa puerta un adios postrero.... que tiemble el mundo....? Juicio, Fidelillo, y á dormir.
Dormí muy poco y con extremada agitacion. Antes del alba, Maguet estaba de pié junto á la mesita en que yo escribia, poniéndome la mano en la frente, con aquella su tiesura de palo, para cerciorarse si estaba yo enfermo: por sí ó por no, me llevaba un tazon de té en que cómodamente me hubiera podido dar un baño.
Con mucha formalidad, y siguiendo una espontánea inspiracion de mi gratitud y mi ternura, me puse á escribir los nombres de aquellas personas con quienes tenia obligaciones contraidas y á las que deseaba decir adios, fuera de aquellos de quienes he hecho especial mencion.
El Sr. Dana, director del Sun, y persona en quien no se sabe qué admirar más, si la probidad ó el talento, fué la primera persona que ocupó mi lista.
Le merecí franca y leal amistad; pero además, todo mexicano le debe especial consideracion.
Por un sentimiento espontáneo de simpatía, porque estén de acuerdo con sus ideas las que nosotros defendemos, ó por lo que se quiera, jamás se tratan las cuestiones de México, sin que M. Dana esté de nuestra parte, con un conocimiento exacto de las cosas y con admirable desinteres.