Para nuestro objeto, baste saber que desatada, implacable la persecucion contra los llamados puritanos por la rigidez de sus creencias y su apartamiento de la dependencia del poder temporal, se redobló contra ellos la crueldad, hasta ordenarse su expulsion del Reino Unido.
La doctrina de Brown no admite potestades ni categorías; en la Iglesia admite creyentes; ellos nombran su pastor de entre sus miembros, sin más requisito que merecer su confianza y que el electo proteste profesar sus creencias. Todo se decide por el voto universal de la congregacion de Cristo, como dice Milton.
Visiblemente, observa Laboulaye, la república estaba en gérmen en esta doctrina de los puritanos.
Hé ahí á la Iglesia abrigando en su seno el embrion poderoso de la democracia pura.
Hostigados los puritanos por la persecucion cada vez más y más cruel, emigraron á Holanda; allí vieron que las recientes colonias de América podrian ofrecerles asilo y campo para el desarrollo de sus creencias, y obtuvieron fácilmente una concesion para trasladarse al nuevo continente.
El 17 de Setiembre de 1620, despues de un riguroso ayuno, los padres peregrinos (father pilgrims), así llamados por el respeto de la posteridad, se embarcaron en el navío llamado Flor de Mayo, célebre más que otro alguno, por llevar en aquellos hombres los gérmenes de ideas y de naciones que habian de asombrar al mundo por la sorprendente eficacia de los principios liberales.
Aunque el destino de los peregrinos era á las orillas del rio Hudson, el capitan del barco los desvió hácia el Este, y extenuados por la fatiga, las enfermedades y la escasez, desembarcaron en la costa, al pié de una roca, llamando á aquel paraje Nuevo Plimouth, en memoria del último punto que habian abandonado en Inglaterra. La roca de Plimouth es un objeto que hoy se ve con particular veneracion.
Poco ántes de desembarcar los peregrinos, sobre la cubierta de la Flor de Mayo firmaron, de comun acuerdo, un convenio en que estipulaban hacer tan justas y tan equitativas leyes, ordenanzas, actas y constituciones, como conviniese al bien y prosperidad de la colonia, para lo cual se sometian á la más completa sumision y obediencia: esta acta tiene fecha 11 de Noviembre de 1620.
Los principios de la colonia fueron penosísimos. Los colonos no veian en torno de ellos, dice la historia, sino un país miserable y desolado, lleno de animales y de hombres salvajes, de los que se ignoraban el número y el grado de ferocidad. La tierra estaba cubierta de nieve y sembrada de zarzas y malezas. Todo tenia un aspecto bárbaro. Detrás de ellos no percibian sino el inmenso océano que los separaba del mundo civilizado. Para encontrar un poco de paz y de esperanza no tenian más arbitrio que dirigir sus miradas al cielo.
Como en Virginia, se quiso establecer el trabajo en comun, y esto aumentó el malestar y el hambre. El error tuvo corta duracion, el reparto de la propiedad devolvió el valor á los colonos, mujeres y niños acudieron al trabajo, y á poco se estableció un comercio de granos bastante lucrativo.