"Entre las ovejas que apacentaba el siervo del Señor, de que hablo á vd., se contaba Elisabeth, mujer de Tilton, escritor religioso muy amigo del Reverendo.

"Yo no sé qué clase de ejercicios poco piadosos notaria Tilton, el caso fué que estallaron disturbios conyugales, y acusó al párroco de adulterio, demandándole cien mil pesos por daños y perjuicios.

"Estos daños y perjuicios me han caido mucho en gracia, porque al fin se valúa en alto precio la corona.... del martirio.

"El escándalo fué estupendo: los periódicos se apoderaron del gran chisme, y anécdotas, retratos y todos los medios de producir sensacion, se pusieron en juego á medida que avanzaba la célebre causa.

"En medio de una excitacion tremenda, se reunió el Jurado. Los abogados hicieron alegatos piramidales, y Evart, defensor de Beecher, habló de un hilo durante una semana.

"A la elocuencia de Evart, á la posesion de Beecher, que es hombre que gana en su iglesia anualmente de setenta á ochenta mil pesos, y á sus amigos poderosos, se debió la absolucion del Reverendo, quien solo tuvo débil mayoría en el Jurado; pero como vd. sabe, el voto de éste para la condenacion, ha de ser unánime, y á tal circunstancia debió Beecher tambien su buena fortuna.

"Tilton, con envidiable serenidad, se consoló de su infortunio con el renombre adquirido en su lucha con su socio conyugal, y que le produjo dinero en las lecturas públicas que comenzó á dar.

"Por su parte Beecher ganó en celebridad; la gente acudia en tropel á conocerle y escucharle, y era invitado á residir en los mejores hoteles, porque allí donde posaba Beecher, la concurrencia era mayor.

"El triunfo de Evart acentuaba poderosamente su personalidad cuando la eleccion de Hayes.

"Fué empleado por el partido republicano en la cuestion de la eleccion presidencial disputada en Luisiana y otros dos Estados para alegar por Hayes. Este es el precedente inmediato de su nombramiento de Gefe del Gabinete.