"Estas recepciones son de noche.
"A las once, poco más ó ménos, despues de tener la comodidad que en una plaza pública, se hace la invitacion para pasar al comedor, donde tampoco hay asientos.
"Sobre una gran mesa hay fiambres y licores, que sirven los criados con diligencia y compostura. Es general en la alta sociedad el consumo del Champaña.
"Cuando no son los criados bastantes, entónces los caballeros sirven á las señoras que conducen ó quieren obsequiar, teniendo fatigas para conquistar en aquella confusion, unas cuantas hebras de ensalada ó una medita de galantina.
"Pero la posicion en pié hace la escena del servicio difícil y á veces cómica; el caballero tiene el plato á la altura de los brazos de la señora, ésta pica infirme y se acomoda á lo inseguro del suplemento de mesa.
"La señora, á veces, no consiente en aquel espectador cercano de su alimentacion; entónces ella sostiene su plato, embarazada con el pañuelo, el abanico ó cosas semejantes, haciendo á cada bocado prodigios de prestidigitacion, si no es que algun caballero se encargue del depósito de sus atavíos, ó si no es que transite brusco un importante diputado del Oeste, con el pelo de la dehesa, muy raro en aquella sociedad distinguida, y dé un codazo á un plato ó vierta el vino sobre el vistoso trage de la lady, en uno de sus movimientos de mastodonte.
"En las reuniones que describo hay mucho lujo; las señoras gustan de lucir riquísimas alhajas.
"Suelen aparecer tipos ridículos de esos foráneos que solo tienen la primera silla.... curul.... Ellos monopolizan el leviton dominguero de la aldea, y sus consortes, trages y tocados que tienen la autoridad del tiempo que pasó. Es de advertir que aunque en esos salones hay gente desconocida, jamás se lamenta ninguna especie de desórdenes. Hay tertulias de este género que son de invitacion individual, y por lo mismo, más aristocráticas.
"Muchas y variadas son las recepciones de que acabo de hablar, pudiendo asegurar que desde Enero y Febrero que comienzan, hasta la Cuaresma, hay por lo ménos una cada noche. La concurrencia se disuelve á las doce.
"Las señoras por su parte tienen sus recepciones de dia. Comienzan á la una y concluyen á las cinco de la tarde. En ellas suele aparecer uno que otro caballero como mosca desvelada.