Calles en iniciativa por aquí, tablazones por allá, grandes edificios con cristales, aceras intermitentes, duda sobre si se trata de una poblacion que espicha entre tablones y escombros, ó una sociedad que nace de entre el lodo y la yerba. Por supuesto que negrea de habitantes la poblacion.
A la salida del tren admiramos campos hermosos, horizontes risueños, fincas rústicas y ganados.
Menphis toma creces momento á momento: el tráfico, que alimentan Galveston y Texas, lo desarrolla poderosa la comunicacion con el Palestine Longvieu Troup; y colonias, en que palpita enérgico el trabajo y se desarrolla el comercio, hacen que Menphis proceda como á saltos y por improvisaciones, á su engrandecimiento.
Sobre todo, la nueva y poderosa empresa del ferrocarril del Pacífico (Souten Pacifique), llevará al Oeste las comunicaciones, en tres dias ménos que el actual ferrocarril que hemos recorrido.
Las nieves no paralizarán la nueva vía, produciendo grandes ahorros y haciendo regular el tráfico; los intereses agrícolas cobrarán creces invencibles, y los Estados del Norte sufrirán una crísis de incalculables consecuencias. Triunfará entónces la libertad mercantil, tomará otras fases el contrabando.... y nosotros.... nosotros.... arrogantes con el proteccionismo, compraremos unas chalupas para poner murallas á nuestros mares, y salvar los intereses de nuestras industrias protegidas por el Gobierno.
Apénas saliamos de Menphis, cuando como que nos salió al paso de entre las chozas y las milpas, el Mississippí, con toda su magnificencia.
Como corcel impetuoso que sorprendido por la presencia del torrente, echa hácia atrás el cuerpo, estriba en las tirantes patas, resopla asustado y queda trémulo sin avanzar.... así, como dotado de instinto y de vida, quedó el tren.... La vía férrea se abrió y desarticuló en secciones.... un buque que se hallaba á la orilla, se acercó como gente á tender su mano.... y pasar en sus hombros el tren.
El buque tenia sus rieles, que ajustaron perfectamente, por una série de operaciones rapidísimas, á la vía de tierra: la locomotora enmudeció, despues de rezongar con extrañeza, á la vista de aquel embarque extraordinario.... Estábamos embarcados con todo y wagones, y navegamos cortando de lo lindo las aguas del rio....
El jefe de aquellas maniobras, aunque lleno de tizne, con sus manos callosas y su mandil, parecia un hombre educado, conocia el español y lo designaban como ingeniero y mecánico muy hábil....