México, representado dignamente por el Sr. D. Manuel E. Gorostiza, reclamó con dignidad y firmeza, y los ministros Gorostiza y Ellis, representante en México de los Estados-Unidos, se retiraron de sus puestos, sin obtener solucion satisfactoria las reclamaciones.

No obstante haber motivos más que suficientes para un rompimiento, México atendió las quejas de los americanos por sus supuestos perjuicios, y se obligó á pagar cerca de tres millones de pesos, haciendo desembolsos y aun imponiendo préstamos para el pago de los abonos.

Las principales potencias habian reconocido entre tanto la Independencia que proclamó Texas, los Estados-Unidos disimularon y como que vacilaron; pero creyendo percibir aprestos de guerra de parte de México, arrojaron la careta y declaró su ministro Shannon que la política de la Union habia sido, hacia veinte años, apoderarse de Texas, y que cualquiera agresion de México contra Texas, se considerase como ofensa propia.

México, en vez de una declaracion de guerra, protestó contra la agresion de Texas á los Estados-Unidos.

El 1.º de Marzo de 1845 declaró la Cámara de diputados de Washington incorporado Texas á los Estados de la Union Americana y consumada la usurpacion inícua.

Santa-Anna habia sido derribado del poder por la revolucion del 6 de Diciembre de 1844.

El gabinete del Sr. D. J. Joaquin de Herrera defendió, como base de su política, el pensamiento de conformarse ántes con la independencia de Texas, que con su incorporacion á los Estados-Unidos. La oposicion se desencadenó frenética contra ese pensamiento.

El Gobierno persistió en su política, tomó en consideracion, autorizado competentemente, las proposiciones hechas por Texas, en que se comprometia á no agregarse á ningun otro país.

Ingiriéronse en estos negociados los Estados-Unidos. México rehusó recibir al Ministro Slidell y se sostuvo en su resolucion.

En tan graves circunstancias, se pronunció (1846) Paredes contra Herrera, derrocando la administracion de Diciembre.