Contra uno de los postes de uno de los cercados, coloqué mi cartera, saqué mi lápiz, y tracé los versos que siguen, como quien deja una flor, despues de besarla reverente, sobre un sepulcro querido. Dicen los versos:

A MI MADRE.

Madre, mi santa madre, mi luz de aurora,

Mi linfa trasparente de fuente pura,

Bendicion de mi vida, reina y señora

De mi ternura.

——

Estrella de mi cielo de dulce niño,

Regazo en que sonriendo quieto dormia,

Búcaro de azucenas para el cariño