Pedí ¡insensato! al contento
Sus goces, ¡vano delirio!
Y fué añadir el martirio
A lo intenso del tormento.
De la fugaz alegría,
Mi placer aparecia
Cual desgarrado celaje
Esparcido en el ropaje
De la tempestad sombría.
Pedí ¡insensato! al contento
Sus goces, ¡vano delirio!
Y fué añadir el martirio
A lo intenso del tormento.
De la fugaz alegría,
Mi placer aparecia
Cual desgarrado celaje
Esparcido en el ropaje
De la tempestad sombría.