—Cabalmente es sobre lo que quisiera rectificar mis ideas, expuse yo.

—La cuestion de contrabando, siguió mi amigo, tiene tales proporciones, ha servido de muletilla ó comodin á tan encontrados intereses, se ha ligado á otros de un modo tan extraño, que cuando se le dan soluciones sencillas, una especie de desencanto nos sobrecoge, y creemos parto de nuestra ignorancia la aclaracion, sin ambages ni misterios.

Ante todo, es necesario fijarnos en la posicion geográfica.

Las poblaciones mexicanas que están á la orilla del rio, distan unas de otras, en sus cercanías á Matamoros, pocas leguas, como Reynosa, doce; Camargo, ocho; Mier, cuatro; Guerrero, trece ó catorce; pero aunque la distancia de unas á otras poblaciones es corta, el intervalo es de desierto cubierto de chaparros, de suerte que la vigilancia siempre es difícil.

De Mier á Guerrero hay doce leguas de desierto; de Guerrero á Laredo sesenta leguas, y de este punto á Piedras Negras, la misma distancia, poco ménos.

En esas cien leguas, que tienen de intermedio dos poblaciones aisladas, el rio abunda en vados que se atraviesan á pié, á caballo, en carreta y como se quiere. ¿Qué costo no tendria el establecimiento de líneas de resguardo eficaces? ¿A cuánto ascenderia el mantenimiento de cantones? ¿Cómo se haria eficaz un sistema de contraresguardos como los carabineros españoles, ó como las primeras líneas fiscales de Francia?

Al frente de cada poblacion mexicana hay una poblacion americana rodeada de rancherías, en donde pueden depositarse efectos que se sustraigan á toda inspeccion y hacerse impunemente el fraude.

El arancel americano permite el libre tránsito, por los Estados-Unidos, de los artículos que de allí y Europa van á consumirse á otros pueblos, y al atravesar la frontera, cubriendo toda responsabilidad con un certificado que acredite que han pasado el rio.

A veces una misma familia ocupa localidades de uno y otro lado del rio, sin que persona alguna extraña intervenga en sus tráficos.

Además de lo expuesto, hay hacendados de la frontera mexicana, que vienen muy frecuentemente á San Antonio á proveerse de efectos. A poca distancia del rio están sus tierras, y en ellas el seguro contra toda pesquisa.