Poco le inteligen éstos á las cazuelas y las ollas; todo es fierro: de más á más, éstos no entienden de una taza de caldo para abrigar el estómago; se lo abrigan con un pedazo de toro, que les va embistiendo por allá dentro.

Y vean vdes.: no desdeñan éstos la hoja de lata, bien que les cuadra para las coladoras, que ni de léjos pueden acabalarle á nuestros cedazos, ni á los rayos en que se raspa el coco. ¡Qué coco! como no saben de dulces.... para éstos, todo el dulce se les va en pinturas: los postres son como quien se come una tlapalería.

Hablando con verdad, la mayor parte de los trastos no los entiendo, parece que están en inglés, mala la comparacion. De platos, no crea vd. que gastan muchos. Me temo que un dia inventen un sombrero que les sirva de todo y para todo. Ellos cogen, en estas almuercerías del mercado, tomates, echan mantequilla, despues sal, despues vinagre, despues aceite, despues melaza.... y ese es un guiso, que se engullen en los vivos aires; pero, no es mentira, sorbiéndose trozos que no caben en las dos manos, y se van limpiando los dedos con un papel ó contra la puerta, diciendo oll right, como tres claveles.

Las carnicerías dan gusto, siempre están albeando y ni pizca se trasciende del mal olor; sacan con sus cuchillos unas tiritas como listones, unas lonjas como pliegos de papel, y ¡qué carne! ¡deliciosa! eso sí que no se puede negar. Sobre ella caen chorritos de agua que es un primor.

Todo eso es chistoso: las naranjas están muy empapeladas en sus cajitas; las cerezas en unas canastillas preciosas, lo mismo que las fresas.... ¡y qué tono de las manzanas! ¡y qué garbo de los limones! ¡y qué aquello de las piñas tan forliponas y haciendo fortuna!.... con decir que los cacahuates andan en coche, ¡ya se dijo todo!

No digan vdes. que los dejo con la palabra en la boca; pero vuelvo en ménos que canta un gallo.

Estando en la calle con mi amabilísima paisana, que se llama Adela, y es como un grano de oro, empezamos con—"¿A dónde vamos?" y—"A donde vd. determine."

—¿Vd. quiere ir al Mercado?

—Por supuesto, y no quiero Mercado Catherine, aunque dicen que tiene 242 casillas ó tiendas, ni el Centre que cuenta 348, ni Clinton, ni Esse, porque todos son de poco más ó ménos.