—¿Y qué oíste en ella?

—Sólo dos cosas.

—A ver la primera.

—Dicen que los juaristas avanzan a marchas forzadas contra la ciudad y que no están de ella sino a tres jornadas.

—Es bastante verosímil la noticia; en este momento el enemigo debe de estar operando un movimiento de concentración. ¿La otra?

López se echó a reír.

—¿Por qué te estás riendo, botarate? le preguntó don Jaime.

—La segunda noticia que oí es la que me hace reír, mi amo.

—¿Tan chistosa es?

—¡Canario! va V. a juzgar: dicen que esta mañana fue encontrado muerto de una cuchillada, en una sala del rancho del Palo Quemado, uno de los más temibles guerrilleros de don Benito Juárez.