Por fin el aventurero levantó la cabeza y preguntó al joven:
—¿Has hablado con el hombre ese?
—Sólo crucé con él algunas palabras sin ilación.
—¿Qué te dijo?
—Poco que demostrase juicio; me habló de un ataque de que había sido víctima.
—¿Nada más?
—Poco más o menos.
—¿Te dijo su nombre?
—No, ni yo se lo pregunté.
—Pero debe de haberte indicado quién es.