—Pues voy a explicárselo

—Me dará V. mucho gusto.

—Sucede de vez en cuando que nuestro capitán o nuestro general nos confía una misión.

—Muy bien.

—Y eso se paga aparte: cuanto mayor es el peligro, mayor es también la recompensa.

—¿Siempre al fiado, por supuesto?

—¡No, diablo! Pagada de antemano.

—¿Y suelen VV. tener algunas veces encargos de esa especie?

—Muy a menudo, sobre todo en tiempo de pronunciamientos.

—Sí; pero hace cerca de un año que ningún general se ha pronunciado.