¡Mal haya quien en promesas
de hombre fía!
II
El conde con la mesnada
de su castillo salía;
ella que le ha conocido
con grande aflicción gemía:
—¡Ay de mí, que se va el conde
y se lleva la honra mía!
Mientras la cuitada llora,
¡Mal haya quien en promesas
de hombre fía!
II
El conde con la mesnada
de su castillo salía;
ella que le ha conocido
con grande aflicción gemía:
—¡Ay de mí, que se va el conde
y se lleva la honra mía!
Mientras la cuitada llora,