Si los que buscamos la Gloria siempre, no supiéramos despreciarla a veces, no seríamos dignos de ella.


La Vida es «la losa de los sueños»... Pero los sueños no mueren: ¡se sepultan vivos!...


La ilusión es como la vida: se va sin saber cómo, y una vez que se va, nadie tiene el poder de volverla...


La Ley es un conjunto de doctrinas admirables, que sólo sirven para estorbar. Afortunadamente es también la «casa con dos puertas» de que nos habló Calderón.


Orgullo, tú que tanto te encumbras, dime: ¿qué sería de los grandes sin los pequeños?...