El Dolor es como el frío: por donde pasa junta a los hombres.


Las andaderas no enseñan a andar, sino el dolor de las caídas.


En el Arte, como en la Vida, siempre somos hijos de alguien.


Para abarcar las cosas grandes, hay que mirarlas desde lejos.


Contra lo sublime, inventó el diablo lo ridículo; contra lo ridículo, sólo tienen los hombres el desprecio.