Se aseguró la unión de la Argentina en 1862, fecha que marca el verdadero comienzo de la historia nacional, bajo la administración del gran estadista Mitre. De allí al presente ha habido en la nación argentina muchas revoluciones y, además, una guerra formidable con el Paraguay (1865-1870), la que terminó durante la presidencia de Sarmiento, famoso reformador de la educación.
La Union Panamericana
Trilladora con sus accesorios en
la provincia de Buenos Aires.
En compensación de la historia de los disturbios debe recordarse, en mérito de las naciones afectadas, que tres disputas de límites que podían haber provocado una guerra, fueron sometidas a arbitraje, quedándose conformes los contendientes con el fallo rendido. En 1878 arreglaron los Estados Unidos la cuestión de límites entre la Argentina y el Paraguay en la controversia de fronteras entre la Argentina y el Brasil sirvió de arbitro el presidente Cleveland, en 1895; y en 1902, fué la corona británica quien decidió sobre la ardua cuestión de la frontera meridional entre la Argentina y Chile.
La Argentina es una de las cinco repúblicas americanas que se han organizado de acuerdo con la forma de gobierno federal. El gobierno interior de la nación está dividido en catorce provincias, diez gobernaciones o territorios y un distrito federal.
El pueblo argentino es principalmente una mezcla de las naciones latinas de Europa. Hay muy pocos indios indígenas. Un argentino es simplemente una persona que nació en Argentina. Casi la mitad de los habitantes nacieron en el extranjero.
Otra cosa que llama la atención es que no hay muchas poblaciones pequeñas. La cuarta parte de los habitantes vive en ciudades de 25,000 o más, cuando menos, y la quinta parte vive en Buenos Aires. En el campo hay, por lo general, dos clases de personas: los estancieros, dueños de las ricas estancias por una parte, y por otra, los colonos, que así se denomina a los extranjeros, por lo común, italianos, y los ignorantes peones, en cuyas venas fluye más o menos sangre india, ambos de los cuales cultivan la tierra.
Todavía hay en las pampas unos pocos gauchos, vaqueros que anteriormente disputaban la posesión de estas regiones con los indios que han desaparecido de la mayor parte del país.
El ejército de Argentina comprende el activo y el de reserva. Todos los ciudadanos hábiles están en la obligación de servir desde los veinte hasta los cuarenta y cinco años, siendo, por lo general, de un año la duración del servicio activo. Los ciudadanos naturalizados están exentos del servicio de las armas por el período de diez años.