De las otras ciudades, Paysandú merece probablemente el segundo puesto, con una población de 25,000 habitantes, y se encuentra en el río Uruguay Es un activo centro de negocios y un notable ejemplo de la energía y progreso de la república. Salto está situada aguas arriba en el mismo río, y es igualmente un puerto de activo comercio y ambicioso de adelanto, que rivaliza con Paysandú. Probablemente la ciudad que inspira mayor interés es Fray Bentos, sobre el mismo río, pero más cerca del mar, donde se encuentra el inmenso establecimiento de la compañía de Liebig. Aunque no es sino la mitad del tamaño de las otras ciudades mencionadas, la actividad de sus negocios es muy grande, y merece que se la visite en particular, por ser allí donde se preparan los celebrados productos de carne de la expresada compañía, pudiendo llegarse a ella tanto por agua como por ferrocarril. Colonia, con 15,000 habitantes, frente a Buenos Aires, es un interesante lugar que puede algún día llegar a ser el extremo oriental de la vía subácuea proyectada para cruzar el río de la Plata.

Juan Díaz de Solís, que descubrió el río de la Plata en el año de 1516, fué el primero que desembarcó en el suelo del Uruguay y habiendo tomado posesión del país en nombre del rey de España, este acto le costó la vida, porque los salvajes charrúas, que habitaban entonces allí, le atacaron, matándole lo mismo que a todos los que le acompañaban. El país fué explorado por varios otros españoles y portugueses, pero no se establecieron poblaciones permanentes en él sino hasta la llegada de los jesuítas en el año de 1624, habiendo sido puesto el territorio en aquel tiempo bajo la jurisdicción del gobernador del Paraguay, y más tarde bajo la del virrey del Río de la Plata. El Portugal, no obstante esto, reclamaba como suyo el territorio del Uruguay, fundándose en el tratado de Tordesillas, del 7 de junio de 1494, a lo que siguió una contención de cerca de dos siglos entre las dos potencias. Durante ese tiempo la colonia de Sacramento, llamada después Montevideo, fué ocupada y evacuada sucesivamente por las tropas de España y de Portugal, hasta que finalmente el territorio fué cedido a España, el 1 de octubre de 1777, por el tratado de San Ildefonso.

En el año de 1806, encontrándose la Gran Bretaña a la sazón en guerra con España, despachó una flota al Río de la Plata bajo las órdenes de Sir Home Pópham, quien atacó a Montevideo, pero fué rechazado; no así en un segundo ataque hecho con mayor fuerza el año siguiente, pues el 23 de enero de 1807, los ingleses tomaron el fuerte de Montevideo después de un sitio de ocho días. Se vieron obligados, sin embargo, a evacuar su posición pocos meses más tarde cuando el general Whítelocke fué derrotado en Buenos Aires.

El movimiento en favor de la emancipación principió en el Uruguay, con la declaración de independencia hecha en Buenos Aires el 25 de mayo de 1810. Entonces el Uruguay fué declarado parte de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y el 18 de mayo de 1811, el general uruguayo José Artigas derrotó completamente al ejército español.

Siguieron posteriormente las reclamaciones del Brasil sobre el territorio del Uruguay, que culminaron en el envío de un gran ejército que tomó posesión del país, habiendo declarado el emperador del Brasil, con fecha de 9 de mayo de 1824, que su territorio quedaba incorporado al del imperio, bajo el nombre de provincia cisplatina, por estar al norte del Plata en el lado más próximo al Brasil; pero, no obstante esto, el 25 de agosto de 1825, la independencia del Uruguay fué proclamada en la ciudad de San Fernando de la Florida, y los patriotas uruguayos, hábilmente ayudados por el gobierno de Buenos Aires, triunfaron de las tropas brasileñas el 12 de octubre de aquel mismo año. Surgió, con este motivo, una guerra entre el Brasil y la república Argentina, que terminó por el tratado del 27 de agosto de 1828, por el cual las dos naciones reconocieron la independencia del Uruguay, como había sido declarada en 1825. Un congreso constitucional se reunió en el mes de noviembre siguiente y nombró al general Rondeau gobernador provisional. La constitución fué promulgada el 18 de julio de 1830, y el general Fructuoso Rivera, elegido primer presidente de la república, tomó posesión del cargo el 6 de noviembre del mismo año.

Durante las crisis propias de los primeros pasos de desenvolvimiento nacional, sufrió el Uruguay las perturbaciones inherentes a todo organismo político en formación, hasta llegar a convertirse en uno de los países más interesantes y más avanzados en el sentido cívico. Montevideo es un gran centro de cultura intelectual, y la instrucción pública está tan bien diseminada que no queda lugar en la república que no goce de su fructífero beneficio.

A principios de marzo de 1919 se hizo efectiva una nueva constitución que divide los poderes ejecutivos entre el presidente y un consejo de nueve personas, las cuales substituyen a los antiguos ministros. Por causa de sus adelantos políticos, su anhelo por el bien nacional y la solidaridad de su población el Uruguay puede considerarse como un valioso laboratorio social para toda la América.

CUESTIONARIO

1. ¿Cuál es el tamaño relativo del Uruguay?

2. ¿Cómo es su clima?