¡Brrr!... hice, cerrando la puerta y escapando tan rápidamente como me lo permitían mis cansadas piernas.
Y, una vez en mi aposento encendí mi buena y hermosa lámpara de trabajo, que me sonreía como el sol.
Ahí estaba, arrimada contra la pared, mi vieja cama estrecha, con sus montantes rojos, su jergón gris y su piel de ciervo raída... ¡Ah señores! ¡qué consuelo sentí al verla!
Me quité las ropas, tomé un buen cigarro... Me metí entre las cobijas... y me puse a leer un capítulo apasionante de la guerra francoalemana...
Y puedo asegurar a ustedes, señores, que nunca en mi vida he dormido mejor que en mi noche de bodas.
FIN
| NOVELAS DEL MISMO AUTOR | ||
| PUBLICADAS EN LA BIBLIOTECA DE «LA NACIÓN» | ||
| El Deseo | Vol. | 80 |
| El Pasado indestructible | » | 220 y 221 |