[45] Ciudad de la Caria, muy fecunda en adivinos.

[46] Parece que en el consejo nacional de los Anfictiones se dio sentencia a favor de los lacedemonios. Véase a Wesselingio.

[47] Plutarco, que nunca se descuida en desacreditar a Heródoto, le desmiente sobre este uso lacedemonio, en el principio de la vida de Lisandro.

[48] Uno de los Heráclidas, quizá el penúltimo según Eusebio.

[49] Aludiendo Heródoto a los adivinos de Telmeso, indica bastante que el nombre de León no era casual, sino acomodado a un parto monstruoso. Véase sobre los muros de Sardes y sobre la toma de esta plaza al doctísimo Tiberio Hemsterhusio en las notas al cap. IX de los Contempl. de Luciano.

[50] El pletro griego tenía 210 pies de largo y 120 de ancho.

[51] Tirsenia, Tirrenia, Etruria, o Toscana.

[52] El ajedrez se tiene por invención de Palamedes.

[53] Si los lidios vinieron o no a la Umbría, es un punto muy controvertido. Tratan acerca de ello Teodoro Richio De primis Italiæ colonis, y Scipione Maffei Hist. diplom., pág. 228.

[54] El Denina en el lib. V, cap. 1, con una crítica a mi parecer sanísima, da por más digna de fe la narración de Heródoto que no la de Jenofonte, que son las únicas fuentes de donde los griegos y latinos tomaron cuanto se dice de los antiguos persas, fuera de lo que sabemos por los libros santos.