[273] Es incierta la época en que los corintios enviaron sus colonias a Corfú, aunque debió ser posterior a Homero, quien la llama en su Odisea, Esqueria, la tierra de los feacios, sin hacer mención de Egnecrates, conductor de la colonia.
[274] Ciudad de la Argólida, quizá Pigiada hoy día, célebre por el templo de Esculapio.
[275] No asiento a que el primogénito, como quieren algunos, se llamase Gorgias, pues este era el nombre de un hermano de Periandro, cuyo hijo Psamético sucedió en el gobierno a su tío.
[276] La muerte de Licofrón ocasionó al parecer entre los corintios y corcíreos una batalla naval, de las más antiguas y célebres que vio la Grecia.
[277] En Sifanto, que tal es el nombre de la antigua Sifnos, isla de 40 millas de circunferencia, no se trabajaba en el día mina alguna, aunque se asegura que las hay de plomo. Tiene la isla cinco muy buenos puertos, Faros, Vati, Quitriani, Jerrónisos y Calanca.
[278] Wesselingio corrige por dos códices insignes el texto, que en vez de Hidrea decía Tirea, ciudad dentro de tierra en la Argólida, lo que a muchos hizo incurrir en error.
[279] Aún quedan ruinas de este célebre templo dedicado a Hera, del muelle que atestigua que los samios fueron los primeros negociantes por mar entre los griegos, y de la mina descrita por el autor, que se encuentra entre los restos de la ciudad y el monte Metelino, con dos bocas, de las que una corresponde al camino cubierto, y otra al acueducto excavado al lado con mayor profundidad, al cual se podía bajar desde la mina para conservarle en buen estado.
[280] Sin duda el mago contaba más con el odio de los vasallos contra los excesos de Cambises, que con la legitimidad de las pretensiones del personaje cuyo nombre había tomado, pues ¿cómo hubieran los persas reconocido por rey a Esmerdis mientras vivía su hermano mayor, y sin saber si tenía este sucesión?
[281] Siguiendo a Plinio, Ecbatana de Siria estaba situada junto al monte Carmelo.
[282] Estos oráculos, cuando no eran profecías de lo pasado, llevaban en sí tantas anfibologías e incertidumbre que no se comprende cómo podían ser oídos seriamente.