[17] Los cimerios invadieron el Asia menor en el reinado de Ardis. Véase el [pár. XV de este libro].
[18] Esta narración de Heródoto, por más amigo que parezca de cuentos y rodeos, no tiene traza de ser tan fabulosa como la que Platón nos dio del pastor Giges en el lib. 2.º De república; mayormente concordando Arquíloco de Paros, poeta muy antiguo, con Heródoto en lo sustancial del suceso.
[19] Sin incurrir en la nota de malicioso, ¿no pudiera sospechar uno que este silencio estudiado de la mujer nacía de la sobrada confianza que hacía de Giges, confianza que Platón llamó adulterio?
[20] Estas palabras en que se citan los versos de Arquíloco, las tiene por supuestas Wesselingio, por no acostumbrar Heródoto a valerse de semejantes testimonios.
[21] Nombre de la sacerdotisa de Delfos.
[22] El talento común contenía sesenta minas, la mina cien dracmas, el dracma poco menos de una libra, la libra viene a corresponder con corta diferencia al denario romano, el denario a un julio y este a dos reales de vellón.
[23] Los cimerios invadieron Sardes en 3301.
[24] El ditirambo era una especie de verso en honor de Dioniso, en estilo suelto y licencioso.
[25] Siete estadios son 4200 pies; el estadio griego u olímpico contenía 600 pies; el itálico 625, porque el pie italiano era algo menor que el griego. Cada estadio constaba de 105 pasos.
[26] El nombre de esta sacerdotisa de Hera era Cídipe, o como algún otro dice, Téano. Véase a Suidas en la palabra Crœsus.