[171] Heródoto, en este como en algunos otros leves puntos, difiere de Cornelio Nepote, quien pretende que el pretexto de acusación contra Milcíades era el haberse dejado sobornar de los persas. Del texto de nuestro autor parece deducirse también que Milcíades se hallaba presente en juicio, lo que expresa más claro Arístides al decir elocuentemente de aquel héroe: «...no presentando a los jueces otra cosa sino la herida».
[172] Otros creen que en vez de juntamente debe leerse en el texto excepto Toante, quien según la tradición fue librado por su hija Hipsípila del común exterminio; a no ser que Heródoto siguiese en esta historia otros monumentos más fidedignos.
[173] Esta narración de Heródoto, con la que conviene Cornelio Nepote, aunque tal vez fabulosa, imita no mal el carácter supersticioso y la simplicidad heroica de los antiguos.
[174] Mirina lleva en el día el nombre común de la isla de Lemnos: Hefestia, en la parte septentrional de la isla, se llama Coquino.
[175] Hijos de Alevas, que gobernaban la Tesalia con sujeción a las leyes de la patria, y que la vendieron al persa llevados de la ambición y de la avaricia; su familia subsistía aún en Larisa en tiempo de Demóstenes, partidaria de Filipo el Macedonio.
[176] Río de la Élide en el Peloponeso, llamado Igiaco al presente.
[177] Acanto es al presente Eriso, y Torone Castelrampo, por donde puede conocerse la situación de Sane, colonia de los andrios, separada de tierra firme por un canal: de las demás poblaciones, todas quizá derruidas, se ignora el nombre moderno.
[178] Es patente que este modo de cavar ahorraba la fatiga de las escalas, y podía continuarse siempre pasando la tierra de mano en mano, llenando con la recién extraída del suelo la mayor abertura de la boca hecha al principio.
[179] Lugar vecino al istmo del Quersoneso. Tirodiza estaba en las costas de Heraclea. Dorisco se llamaba una llanura de Tracia con un fuerte sobre el Hebro.
[180] Sobre las ruinas de esta ciudad creció la famosa Apamea o Ciboto, hoy día Apamiz.