[261] Pausanias hace subir a 6000 el número de los locros que tomaban el nombre de la ciudad de Opunte, situada en el golfo de Negroponte. La Fócide, pequeña región de la Grecia, venía a caer en medio de la que hoy llaman Levadia.

[262] Plutarco, como natural de Tebas, llevado de resentimiento contra Heródoto por la amargura con que trata este a sus compatriotas, le desmiente acerca de la presencia en las Termópilas del tebano Leontíades, a quien nuestro autor conocía bien, según el [pár. CCXXXIII] de este libro. Son frecuentes los pasajes de esta historia que concitan la crítica y la indignación del gran Plutarco.

[263] Celebrábase la Olimpiada 75 en medio del verano.

[264] De ella se aprovechó después Alejandro Magno, y Breno con sus galos forzando del mismo modo aquel paso, defendido también entonces por los focidios. De aquellas eminencias desalojó asimismo Catón el mayor a los etolios, que las ocupaban por orden de Antíoco.

[265] No se halla dicha narración en lo que nos resta de los nueve libros de Heródoto.

[266] Etesias da por traidores a Calíades y Timafernes, naturales de Traquinia, no menos fabuloso e inseguro en esta noticia que en todo lo demás que escribió.

[267] Diodoro nombra un solo desertor, llamado Tirastiadas, de patria cimeo.

[268] Este punto no está entre los antiguos bien aclarado. Dice Diodoro que solo se quedó Leónidas con los de Tespias: Pausanias sustituye a los tebanos 80 hombres de Micenas: Plutarco acrimina al autor por suponer que Leónidas solo tenía consigo 300 hombres, cuando cada espartano solía traer consigo seis o siete de sus ilotas.

[269] Son célebres las palabras que dijo Leónidas a los suyos: «Comed como quien ha de cenar con Hades». No es creíble, empero, que embistiera de noche el campo de Jerjes con ánimo de matar al rey, por más que Diodoro, Justino y Plutarco lo escriban.

[270] Pausanias nos manifiesta que el nombre de los 300 campeones estaba notado en una columna levantada en Esparta.