[141] Este templo de Hera se hallaba en los confines de Argos y de Micenas.
[142] No hallo el nombre moderno de Figalia o Fialia, vecina a Mantinea, ni el de Tirinto, arruinada por los argivos.
[143] Los atenienses imitaban en su respuesta la sinrazón de los de Egina: estos habían faltado a la obediencia no queriendo entregar a Cleómenes los culpados por no venir acompañado de su colega en el reino; aquellos faltaron a la equidad no queriendo soltar el depósito con el pretexto de que no lo reclamaban los dos reyes. En cuanto al ejemplo con que pretende conmoverlos Leotíquidas, contado más bien con ática gracia que con lacónica severidad, sería una de las historias morales que sobre mesa solían contar los viejos a los jóvenes de su sisitía. Juvenal habla de él también en su sátira 13.
[144] Esta movilidad de bienes no puede aludir a otra causa, si el caso se supone anterior al dominio de Ciro, que a la vecindad de los persas y de los lidios y a las frecuentes invasiones de que era objeto la Jonia.
[145] Es enérgica esta personificación del juramento; el oráculo todo encierra imágenes sublimes y profunda moralidad.
[146] Esta nave, llena de adornos y riqueza, una vez al año pasaba a Delfos, a donde conducía a los teoros o diputados religiosos de Atenas, sujetos siempre del mayor lustre y nombradía.
[147] La exactitud de las cifras en los autores antiguos es una semilla de disputas entre los críticos. Platón hablando de esta armada, sin definir el número de las naves de carga, pone 300 de guerra.
[148] Delos se llama al presenta Slida, y su vecina la antigua Renea lleva el nombre de Grande Slida, por ser algo mayor que Delos; ambas islas están al presente desiertas. Tenos es la Tine actual, poblada y fértil, por largo tiempo de los venecianos y en el día de los turcos. El respeto de Datis hacia Delos, que refiere aquí nuestro autor, Esquines y Cicerón lo dan como sucedido en la posterior expedición de Jerjes contra Grecia.
[149] Difícil de concordar es este pasaje con otro de Tucídides, quien escribe que Delos tembló por primera vez un poco antes de la guerra del Peloponeso, pues ese poco antes no puede entenderse más de setenta años que mediaron entre aquella guerra y la expedición de Datis.
[150] Ciudad de Eubea o Negroponte, al presente Castelroso.