Sicania (Σικανίη): La isla de Sicilia, [XXIV, 307].
Sidón (Σιδονίη y Σιδών): Ciudad de Fenicia, [XIII, 285]; [XV, 425].
Sirenas (Σειρῆνες): Doncellas fabulosas, que moraban en una isla, entre la de Circe y el escollo de Escila, y encantaban con su dulce voz á los navegantes. Advierte Circe á Ulises que llegará á las Sirenas, que hechizan con su sonora voz á cuantos las oyen; le recomienda que tape los oídos de sus compañeros y que, si quiere oirlas, sea atado á la nave; y le indica que después de la isla de las Sirenas llegará á las peñas Erráticas, [XII, 39 á 61]; refiere Ulises á sus compañeros lo que le había encargado Circe, les tapa los oídos y les manda que lo aten al mástil; al pasar cerca de la isla, las Sirenas cantan y le invitan á detenerse, Ulises hace una seña para que lo desliguen, y Perimedes y Euríloco lo atan más reciamente, [XII, 158 á 200]; cuenta Ulises á Penélope cómo oyó el cantar de las Sirenas, de voz sonora, [XXIII, 326].
Siria (Συρίη): Una de las islas Cíclades, situada al N. de Ortigia. Había en ella dos ciudades y en ambas reinaba Ctesio, padre del porquerizo Eumeo, [XV, 403 á 414].
Sísifo (Σίσυφος): Hijo de Éolo, padre de Glauco y abuelo de Belerofonte. Está condenado en el Orco á empujar una enorme piedra hacia la cumbre de un monte; cuando llega cerca de la misma, el peñasco rueda á la llanura, y Sísifo vuelve á empujarlo nuevamente hacia la cumbre, [XI, 593 á 600].
Sol (Ἥλιος y Ἠέλιος): Hijo de Hiperión y de Eurifaesa (ó de Tea, según Hesíodo: Teogonía, v. 371 á 374), hermano de la Aurora y de la Luna, y padre de Circe, de Eetes, de Faetusa y de Lampetia. Los compañeros de Ulises perecieron, antes de volver á su patria, por haberse comido las vacas del Sol, hijo de Hiperión, [I, 7 á 9]; el Sol delata á Vulcano el adulterio de Marte y Venus y, después que Vulcano ha puesto los hilos alrededor de la cama, está en acecho y le avisa cuando Marte entra en la casa, [VIII, 270 y 271], [320]; Circe y Eetes son hijos del Sol y de la oceánida Perse, [X, 135 á 139]; recién llegados á la isla de Circe, habla Ulises á sus compañeros diciendo que no saben por dónde el Sol se pone y por dónde vuelve á salir, [X, 191 y 192]; el Sol no alumbra nunca á los cimerios, [XI, 15 á 17]; dice Tiresias á Ulises que si en la isla de Trinacria dejan indemnes las vacas de Sol, llegarán á Ítaca y en otro caso el héroe perderá la nave y todos los compañeros, [XI, 104 á 113]; en la isla de Eea está el orto del Sol, [XII, 4]; advierte Circe á Ulises que llegará á la isla de Trinacria, donde pacen las vacas y las ovejas del Sol, cuyas pastoras son Faetusa y Lampetia; que si las dejan indemnes volverán á Ítaca y en otro caso el héroe perderá la nave y todos los compañeros, [XII, 127 á 141]; Ulises funde cera con su fuerza y los rayos del Sol Hiperiónida, y tapa los oídos de sus compañeros para que no oigan á las Sirenas, [XII, 173 á 177]; Ulises y los suyos, después de pasar por Escila y Caribdis, llegan á la isla donde estaban las vacas y las ovejas del Sol, y ya desde el mar oyen los mugidos y los balidos, [XII, 260 á 266]; Ulises, acordándose de las advertencias de Tiresias y de Circe, quiere pasar de largo por la isla de Trinacria; pero Euríloco se opone, y el héroe hace jurar á sus compañeros que no matarán ni una vaca ni una oveja, [XII, 266 á 303]; Ulises exhorta nuevamente á los suyos para que se abstengan de tocar las vacas y las ovejas del Sol, que todo lo ve y todo lo oye, [XII, 320 á 323]; mientras Ulises se interna por la isla de Trinacria, sus compañeros, aconsejados por Euríloco, matan y asan algunas de las vacas del Sol, [XII, 340 á 365]; Lampetia lo participa al Sol, éste se queja á Júpiter, amenazándole con descender á la morada de Plutón, y el padre de los dioses le promete despedir un rayo contra la nave de Ulises y hacerla pedazos, [XII, 374 á 388]; durante seis días los compañeros de Ulises celebran banquetes, comiéndose las mejores vacas del Sol, [XII, 397 y 398]; cuenta el mendigo (Ulises) á Penélope que Ulises perdió la nave y los compañeros porque éstos mataron las vacas del Sol, [XIX, 273 á 276]; refiere Ulises á Penélope cómo sus compañeros mataron las vacas del Sol, [XXIII, 329]; las almas de los pretendientes, conducidas por Mercurio, pasan por las puertas del Sol, antes de llegar al país de los Sueños y á la pradera de asfódelos donde residen las almas de los difuntos, [XXIV, 12].
Sunio (Σούνιον): Promontorio del Ática, [III, 278].
Tafos (Τάφος): Isla del mar Jónico; la mayor de las llamadas Equínades, [I, 417].
Taigeto (Τηύγετον): Monte de Laconia, [VI, 103].
Tántalo (Τάνταλος): Rey de Sípilo (Frigia), hijo de Júpiter y padre de Pélope. Fué admitido al banquete de los dioses pero, como revelara los secretos de éstos y hurtara néctar y ambrosía, Júpiter le impuso un castigo que padece en el Orco. Cuenta Ulises á los reyes de los feacios que en el Orco, vió á Tántalo el cual se halla sumergido en un lago cuya agua le llega á la barba y tiene encima de su cabeza variadas frutas que cuelgan de altos árboles; pero, cuando padece sed y se baja para beber, la tierra absorbe el agua, y cuando siente hambre y va á coger las frutas, el viento se las lleva á las nubes, [XI, 582 á 592].