Face ningún homne por otro su daño de grado.

Et los otros dicen así:

Por la piedat de Dios et por buen consejo

Sale homne de coita, et cumple su deseo[7].

[7] Según Knust, relaciónase con una parábola del cap. IV del Barlaam y Josafat, famosa novela mística atribuída a San Juan Damasceno, que tiene sus orígenes en la leyenda budista del Lalita-Vistara. Acerca de la influencia de este libro en la literatura española, hay un notable estudio de F. Haam, vol. X de las Modern Language Notes, de Baltimore, páginas 22-34. Llegó a D. Juan Manuel por una versión oriental árabe seguramente, también de ella hubo de tomar el asunto central de su Libro de los Estados. A la Leyenda Áurea pasó también el Barlaam, capítulo CLXXX.

EJEMPLO II

De lo que contesció a un homne bueno con su fijo.

Otra vez acaesció que el conde Lucanor fablaba con Patronio, su consejero, et dijol: como estaba en grant coidado et en grant queja de un fecho que quería facer; ca, si por aventura lo ficiese, sabía que muchas gentes le trabarían en ello, et otrosí, si non lo ficiese, que él mismo entendíe, quel podrían trabar en ello con razón. Et díjole cuál era el fecho, et rogol quel consejase lo que entendía que debía facer sobre ello.

—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—bien sé yo que vos fallaredes muchos que vos podrían consejar mejor que yo, et a vos dió Dios muy buen entendimiento, que sé, que mi consejo vos face muy pequeña mengua, mas pues lo queredes, decirvos he lo que ende entiendo. Señor conde Lucanor—dijo Patronio—mucho me placería que parásedes mientes a un ejiemplo de una cosa que acaesció una vegada a un homne bueno con su fijo.

E el conde le rogó quel dijiese, que como fuera aquello.