Et acaesció que murió un homne muy rico, et enterraron con él muy ricos paños et otras cosas que valían mucho. E cuando la hermana esto sopo, dijo a su hermano que ella quería ir con él aquella noche para traer aquello con que aquel homne habían enterrado.

E desque la noche vino, fueron el mancebo et su hermana a la fuesa del muerto, et abriéronla, et cuando le cuidaron tirar aquellos paños muy preciados que tenía vestidos non pudieron sinón rompiendo los paños et crebando las cervices del muerto.

E cuando la hermana vió que si non quebrantasen el pescuezo del muerto, que habrían de romper los paños et que perderían mucho de lo que valían, fué tomar con las manos muy sin duelo, et sin piedat la cabeza del muerto et desconjuntolo todo, et sacó los paños que tenía vestidos, et tomaron cuanto y estaba, et fuéronse con ello.

Et luego, otro día, cuando se asentaron a comer, desque comenzaron a beber, cuando la tarrazuela comenzó a sonar dió a entender que se quería amortecer de miedo de aquel sueno que facía la tarrazuela. E cuando el hermano aquello vió, et se acordó cuanto sin miedo et sin duelo desconjuntara la cabeza del muerto, dijol en algaravía:

—Aha yâ uchti, tafza min bakki, vala tafza min fatr onkí.

Et esto quiere decir: «Aha, hermana despantádesvos del sueno de la tarrazuela que face boc, boc, et non vos espantades del desconjuntamiento del pescuezo.»

Et este proverbio es agora muy retraido entre los moros.

Et vos señor conde Lucanor, si aquel vuestro hermano mayor veedes que en lo que a vos cumple se escusa por la manera que habedes dicha, dando a entender que tiene por grand pecado lo que vos querríades que ficiese por vos, non seyendo tanto como él dice, et tiene que es guisado, et dice que fagades vos lo que a él cumple aunque sea mayor pecado et muy grand vuestro daño; entendet, que es de la manera de la mora que se espantaba del sueno de la tarrazuela et non se espantaba de desconjuntar la cabeza del muerto. Et pues él quiere que fagades vos por él lo que él face a vos: desilde buenas palabras, et mostradle muy buen talante et en lo que vos non empeesciere, faced por él todo lo que cumpliere, mas en lo que fuer vuestro daño partitlo siempre con la más apuesta manera que pudiéredes et en cabo por una guisa o por otra guardatvos de facer vuestro daño.

E el conde tovo este por buen consejo et fízolo así et fallose ende muy bien.

Et teniendo don Johán este ejiemplo por bueno, fízolo escribir en este libro et fizo estos viesos que dicen así: