Porque non quiere lo que te cumple facer,
Et tu non quieras lo tuyo por él perder[47].
[47] Según Gayangos (Rivadeneyra, t. LI, pág. XXI), «está conocidamente tomado de un libro arábigo, o cuando menos Don Juan lo oyó de boca de algún moro granadino.» Puibusque anota una versión francesa en los Fabliaux et Contes; París, 1866.
EJEMPLO XLVIII
De lo que contesció a uno que probaba sus amigos.
Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta manera:
—Patronio, segunt el mío cuidar yo he muchos amigos que me dan a entender que por miedo de perder los cuerpos nin lo que han, que non dejarían de facer lo que me cumpliese, e que por cosa del mundo que pudiese acaescer non se partirían de mi. Et por el buen entendimiento que vos habedes, ruégovos que me digades en que manera podré saber si estos mis amigos farían por mi tanto como dicen.
—Señor conde Lucanor, dijo Patronio—los buenos amigos son la mejor cosa del mundo, et bién cred que cuando viene grand mester et la grand queja que falla homne muy menos de cuantos cuyda, et otrosí quando el mester non es grande es grave de probar cual sería amigo verdadero cuando la priesa veniese; pero para que vos podades saber cual es el amigo verdadero, placerme hía que sopiésedes lo que contesció a un homne bueno con un su fijo que dicía que había muchos amigos.
E el conde le preguntó como fuera aquello.
—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—un homne bueno había un fijo et entre las otras cosas quel mandaba et le consejaba, dicial siempre que punase en haber muchos amigos et buenos. E el fijo fízolo así, et comenzó a acompañarse et a partir de lo que había con muchos homnes por tal de los haber por amigos. Et todos aquellos dicían que eran sus amigos et que farían por él todo cuantol cumpliese, et que aventurarían por él los cuerpos et cuanto en el mundo hobiesen cuandol fuese mester.